martes, 31 de marzo de 2015

MELODIOSA VOZ


A veces somos capaces de distinguir diferentes voces de aquellas personas que conocemos, es evidente, tenemos trato con ellas y nos familiarizamos con todo lo que las caracteriza, y eso es muy interesante porque significa que pasamos tiempo con ellas y nos empapamos de lo que son.

Es curioso como la voz, puede tener variaciones dependiendo de nuestro estado anímico o físico, pero así es.  Recuerdo que las épocas en  las cuales sufrí de afonía mi voz no era muy reconocida debido a lo tocadas que estaban mis cuerdas.
Hoy me disponía a grabar una canción y de manera rutinaria he preparado mi infusión y mi vaso de agua para que mis cuerdas no sufran ya que es importante humedecerlas. Entonces he pensado en cuan frágiles somos, siempre pensando en remedios, en protección para prevenir desajustes físicos que nos pudieran causar dolor. En ese momento me he parado y he pensado en la maravillosa voz de Dios, aquella que no se cansa jamás, que no desvanece, que no se debilita sino que por el contrario es un dulce bálsamo para aquellos que somos tan poca cosa. Una voz que no se desespera, sino que es paciente y tranquila. La misma voz que escucharon sus discípulos al decir "seguidme", aquella que decía "levántate y anda", y la misma que susurra a nuestros oídos  muchas veces.
Quizás pienses que Dios no tiene voz, pero sí, la tiene. ¡Dios habla!
Otra cosa diferente es que no podamos oírla porque siempre vamos deprisa, porque hay otras cosas que se nos sugieren más importantes o interesantes, o simplemente no queramos pararnos a escuchar por ese temor de tener que hacer caso a lo que se nos dice.
Cuando conocemos a Dios podemos distinguir su voz, eso es lo mejor, pero SI es necesario conocerle, es necesario pasar momentos con El, es importante abrir los oídos para escuchar y estar con la correcta disposición en el corazón para recibir su Palabra.
Personalmente me encanta cuando la oigo, es maravilloso porque me hace sentir que además de su amiga soy su hija. El sabe bien como tratarme, como hablarme, y además siempre acierta con el tono y la manera de hacerlo. A veces me dice Para! y otras me dice No pares! Y la garantía de hacer lo que El me dice supera lo imaginable.

Así es, su voz es real. No me importa cuando, cómo ni donde...pero quiero seguir oyendo su voz. ¡SIEMPRE! 



1 comentario:

  1. Es curioso, si alguien dice que "oye voces" pensaremos que está loco.

    ResponderEliminar